jueves, 12 de noviembre de 2015

¿Cuál es la función del Psicólogo en las residencias de mayores?

El trabajo del psicólogo en las Residencias Centros de día es muy importante, pero es usualmente desconocido.  Cumple una función fundamental para ayudar en el proceso adaptativo de la persona mayor, conociendo cada caso e incentivándole a participar en distintas actividades, entre otras cosas. La Psicóloga experta ana Belén Martín nos explica este tema.

Dejando a un lado los temas relacionados con la estimulación cognitiva, nos ha parecido interesante dedicar un espacio a aclarar cuál es la función del profesional de la psicología en las residencias ycentros de día en los que se atiende a las personas mayores.
En no pocas ocasiones se habla de que la residencia tiene servicio de psicología, pero no se profundiza en la labor de este profesional ni, normalmente, nos preguntamos acerca de ello, sino que se suele dar por supuesto que es una figura que resultará positivo para nuestro familiar atendido en este recurso.
Siguiendo a la Confederación Española de Familiares de Enfermos de Alzheimer y otras demencias(CEAFA), en su publicación sobre el Modelo de Centro de Día, podríamos referir, como funciones del psicólogo, las siguientes:
1. Realizar la valoración neuropsicológica, el diagnóstico emocional y conductual del enfermo y elaborar el correspondiente informe psicológico.
2. Marcar los objetivos terapéuticos y evaluar los programas de psicoestimulación individual y grupal, en colaboración con el personal técnico.
3. Realizar el seguimiento de la intervención.
4.  Establecer estrategias de intervención conductual y emocional con el paciente.
5. Custodiar y mantener al día la documentación relativa a la evolución de la enfermedad, en cuanto a capacidades cognitivas y funcionales y el estado emocional y conductual del paciente.
6. Realizar la valoración y tratamientos psicológicos de patologías relacionadas con el cuidador principal en lo relativo a la relación con el usuario y su entorno.
7. Programar las actividades de intervención con la familia para la aceptación y afrontamiento de la enfermedad.
8. Organizar y dirigir los grupos de autoayuda y terapia familiar.
9.  Colaborar en las tareas de reclutamiento, selección, formación y salud laboral.
10. Diseñar, colaborar y participar en los estudios de investigación que se estimen oportunos.
11. Proporcionar formación e información a las familias de los usuarios y a las instituciones dentro de las materias de su competencia.
Este perfil es muy específico para aquellas residencias de ancianos o centros de día que atienden mayores con deterioro cognitivo pero, en su mayoría, se trata de funciones fácilmente extrapolables a otros recursos donde su población diana no tiene por qué padecer una demencia o similares.
Siendo así, para poder tener una amplia idea que cuál es el papel que ejerce el profesional de la psicología en estos servicios, podemos recursos al perfil denominado por el Colegio Oficial de Psicólogos como Psicólogo de la Intervención Social. Este perfil profesional de la psicología trabaja en distintos ámbitos: intervención en la comunidad, familia e infancia, discapacidad, mujer, juventud… y, por supuesto, la tercera edad que es uno de los ámbitos en los que mayor proyección existe actualmente.
Según afirma el COP, “el enfoque en el que la vejez era caracterizada fundamentalmente por un declive y deterioro generalizado, ha ido cambiando hacia una visión de esta etapa de la vida como un reto adaptativo que cada persona supera de forma diferente en función de un conjunto de factores muy heterogéneos”… “El psicólogo ha pasado a tener un papel relevante en la intervención con las personas mayores desde esta perspectiva del envejecimiento como una etapa evolutiva especialmente importante en el que la calidad de vida se ve especialmente amenazada. El objetivo es ayudar en este proceso adaptativo tanto con intervenciones sobre el propio sujeto como con su entorno familiar o de convivencia”.
“La evaluación psicológica en esta edad exige una adaptación de las técnicas que son utilizadas en otros ámbitos, así como el desarrollo de instrumentos específicos (actividades de la vida cotidiana, salud percibida, etc.). Las intervenciones individuales y grupales están dando lugar a programas de habilidades cognitivas y sociales, de dinamización de la actividad y el ocio, de la participación social, etc.”
Teniendo en cuenta lo dicho anteriormente, las funciones que podemos asociar a la figura del psicólogo en este ámbito de la intervención social y centrándonos en la atención a las personas mayores serían las siguientes:
Atención directa. Se orienta hacia la “construcción de habilidades, competencias y recursos que permitan a la persona mayor enfrentar sus problemas con mayores probabilidades de éxito”.
Asesoramiento y consultoría. Se trata de una intervención indirecta dirigida al personal o a la dirección de programas o servicios respecto “de su funcionamiento, implementación, opciones alternativas, superación de crisis,…”.
Dinamización comunitaria. De cara a concienciar a la comunidad y dinamizar el potencial de recursos existentes.
Investigación. investigación sobre funcionamiento y mejoramiento de protocolos de atención y otras actividades y relaciones en la residencia.
Planificación y programas. “Para alcanzar el óptimo grado de estructuración de los componentes de la intervención”.
Evaluación de programas. Una vez se han puesto en marcha las distintas planificaciones y programas colectivos e individuales, es necesaria su valoración para tomar decisiones al respecto, hacer cambios, mantener el programa, etc. buscando siempre la consecución efectiva de los objetivos propuestos.
Dirección y gestión. En ocasiones, el psicólogo sólo asume sus funciones más técnicas pero, en no pocos casos, se va incorporando a este profesional dentro de los niveles de dirección.
Formación. Hablamos aquí de la oferta de actividades formativas dirigidas, tanto a los profesionales del entorno residencial, como a las propias familias de los usuarios de dicha residencia.
Como se puede observar, el campo de acción de un psicólogo y sus funciones asociadas en lo que a centros y residencias de personas mayores se refiere puede ser muy amplio y muy variado, pero siempre persiguiendo un objetivo común: la mejorar de la calidad de vida de los mayores y sus familias.
Escrito por:
Ana Belén Martin
Psicologa especializada en discapacidad

FUENTE: INFOELDER










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viernes, 6 de noviembre de 2015

Asuntos Sociales marca como un objetivo de la legislatura elaborar un Plan Integral del Mayor


La Consejería de Asuntos Sociales e Igualdad se suma a la celebración mañana, jueves, del Día Internacional del Mayor, cuyo lema, en esta vigésima quinta edición, es 'La sostenibilidad y la inclusión de las personas mayores en el entorno urbano'. Ese eslogan es un llamamiento a lograr ciudades donde las personas mayores, que en Ceuta suponen un 11 % de la población, estén integradas, es decir, tengan oportunidades de participación social y económica y dispongan de los servicios sociales y de salud que necesiten para envejecer en sus hogares. En esa línea se encuadra uno de los objetivos marcados por el área de Asuntos Sociales para la presente legislatura, como es la elaboración del Plan Integral del Mayor previo diagnóstico de su situación y escuchadas las opiniones de los protagonistas.

En la actualidad, en Ceuta hay 9.260 personas mayores de 65 años, en torno a un 11 % de la población total, y más de la mitad, un 57 % en términos relativos, son mujeres. Entre ellas, la esperanza de vida es de 83,72 años, media que baja hasta los 78,5 en el caso de los hombres. Desde Asuntos Sociales e Igualdad subrayan la obligación de prestar la mayor atención posible a las necesidades particulares y colectivas de los mayores y, en esa línea, la Consejería presta diferentes servicios.
Entre ellos cabe destacar los de teleasistencia y ayuda a domicilio, que supusieron el año pasado 270.000 euros y que sumaron, junto con los mayores que son beneficiarios de ayudas al alquiler, el Ingreso Mínimo de Inserción Social (IMIS) y otras prestaciones, un total de 1.100 beneficiarios. Resaltable es el hecho de que un 30 % de ellos recibió más de una prestación y, también, que el 75 % eran mujeres. Asimismo, en 2014, la Ciudad concedió 14 ayudas por importe global de 14.500 euros para la eliminación de barreras en el hogar, subvenciones dirigidas a mayores, personas con discapacidad o dependientes.
Por otro lado, son varios los servicios dirigidos a los mayores dependientes que la Consejería de Asuntos Sociales e Igualdad conviene con otras entidades, capítulo al que, en términos presupuestarios, e incluyendo la prevención de la dependencia, significó el último ejercicio 395.000 euros, un esfuerzo al que ha de sumarse los 70.000 euros que supusieron las bonificaciones al transporte de los 574 pensionistas y jubilados que se beneficiaron de esas ayudas también en 2014.
Por lo demás, la Ciudad dedicó el último año más de 1,7 millones de euros a los tres centros residenciales para mayores de que dispone, dos de ellos mediante convenio, lo que se traduce en 115 plazas residenciales; y al Centro del Mayor, también sostenido por convenio y cuya actividad y función resumen los dos centenares de usuarios que suma anualmente.
Relevante es también el esfuerzo en el desarrollo de un programa de envejecimiento activo, que en la práctica, y entre otras cosas, significa la realización de actividades diversas con motivo de fechas señaladas (Carnaval, Feria de Ceuta, La Mochila, Fiesta del Sacrificio y Navidad), que disfrutaron cuatro millares de personas.

La meta: una vida plena

Con motivo del Día Internacional del Mayor, la Consejería de Asuntos Sociales e Igualdad pone énfasis en que esa parte de la población es cada vez más importante en número y la esperanza de vida mayor, por lo que adaptarse a esta tendencia demográfica constituye uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo, que habrá de ser resuelto con éxito para lograr un futuro sostenible y seguro en el que las personas de todas las edades tengan una vida plena.
"Nuestros mayores contribuyen de distintas maneras al desarrollo económico y social y hay que seguir superando prejuicios para evitar su discriminación y exclusión y conseguir que sean activos social y económicamente, estén protegidos y envejezcan de forma sana", apuntan desde Servicios Sociales e Igualdad, que, en ese contexto, aplauden la implantación de políticas basadas en ese principio y dirigidas a que los mayores mantengan una vida independiente en su casa, con servicios e instalaciones que satisfagan sus necesidades. "Se trata de impulsar un envejecimiento activo y saludable, para lo que es preciso una alimentación saludable, ejercicio físico adecuado a la edad y a la situación personal, actividad mental y participación social", desarrolla la Consejería.
Para conseguirlo, es necesario proteger la salud funcional de los mayores incluyendo actuaciones para un diagnóstico precoz que permita frenar el deterioro cognitivo; integrar a los mayores en los diferentes ámbitos de la sociedad; y aumentar el sentimiento subjetivo de bienestar. "El Plan de Acción Internacional de Madrid sobre el Envejecimiento recuerda los principios básicos (independencia, participación, cuidados, autorrealización y dignidad) que consagran los derechos humanos de las personas mayores y fijan en dicha Asamblea los objetivos que nos debemos proponer alcanzar", considera la Consejería de Asuntos Sociales e Igualdad.









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